El acuerdo fue firmado en Jerusalén durante el fin de semana por el ministro del Interior alemán, Alexander Dobrindt, y el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, profundizando lo que Berlín describe como una de sus asociaciones de seguridad más estrechas fuera de la OTAN y la Unión Europea.
El eje central del acuerdo es el desarrollo de algo denominado ‘Cyber Dome’, un concepto inspirado en el sistema de defensa antimisiles Iron Dome israelí, pero aplicado al ámbito digital.
“Tenemos un fuerte interés en aprender cómo Israel construyó el ciber domo”, ha comentado Dobrindt, añadiendo que este ayudará a fortalecer aún más la resiliencia en el dominio cibernético.
Su objetivo es detectar y responder de forma coordinada a ataques informáticos que puedan afectar a redes gubernamentales, sistemas energéticos, transporte o comunicaciones.
Más allá de este ‘escudo digital, el acuerdo contempla el intercambio de conocimientos y experiencias entre ambos países, el establecimiento de un centro conjunto de innovación en inteligencia artificial y ciberseguridad así como la colaboración en áreas como los vehículos conectados y autónomos y la defensa frente a nuevas amenazas tecnológicas, incluidos los drones.
Qué gana cada una
Alemania busca apoyarse en la amplia experiencia de Israel en materia de seguridad, mientras que el país hebreo refuerza su posición como referente internacional en ciberdefensa.
Esta ‘entente cordiale’ llega en un contexto marcado por el aumento de los ciberataques con motivaciones políticas, económicas y militares, y evidencia cómo la ciberseguridad se ha convertido en un elemento clave de la seguridad nacional y de la cooperación internacional.
