Faltan más de tres meses para que arranque la próxima Copa Mundial de fútbol, que se celebrará del 11 de junio al 19 de julio de 2026 en Estados Unidos, Canadá y México. Sin embargo, los ciberdelincuentes ya han empezado a jugar su propia competición, con España como una de sus «sedes», aprovechando la pasión que despierta el fútbol en el país, donde es considerado el deporte rey.
Según sus datos, el 9% de los internautas españoles ya se encontró con algún fraude de este tipo entre 2024 y 2025, una cifra que todo apunta va a ir en aumento a medida que se acerque la cita mundialista, que el 65% de la población española planea seguir.
«Las estafas relacionadas con el fútbol funcionan porque apelan a la emoción y a la urgencia», subraya Adrianus Warmenhoven, experto en ciberseguridad de NordVPN. «Cuando una persona está ilusionada con un partido y busca entradas, consulta los pronósticos de apuestas o intenta ver la transmisión a última hora, es más probable que actúe sin verificar la información. Eso es precisamente lo que aprovechan los estafadores».
Entradas falsas, apuestas y phishing: los fraudes más comunes
Entre los distintos tipos de fraude relacionados con el fútbol, la más habitual es la venta de entradas falsas para partidos, según ha señalado casi la mitad de los usuarios (49%) de ese 9% que se ha topado con estafas futbolísticas en los dos últimos años.
Le siguen la venta de artículos falsos supuestamente firmados por jugadores y las estafas de apuestas –ambas con un porcentaje del 46%–. A continuación, se sitúan los intentos de phishing que usan el fútbol como gancho (35%), las afiliaciones fraudulentas a clubes de aficionados u ofertas de acceso exclusivo (33%) y los productos de fútbol falsos (33%).
La lista la completan las ofertas falsas de vuelos o alquiler de coches para partidos (29%) y las reservas fraudulentas de alojamientos (19%).
Redes sociales: el «estadio» favorito de los estafadores
Las redes sociales se han convertido en el principal canal de difusión de este tipo de fraudes. Tres de cada cuatro españoles (75%) han recibido alguno a través de ellas, siendo Instagram el canal más común (47%). Le siguen WhatsApp (42%), Facebook (38%) y TikTok (36%).
Warmenhoven lo resume así: «Las estafas relacionadas con el fútbol ya no se limitan a páginas sospechosas o correos no deseados, sino que cada vez están más presentes en las principales plataformas donde los aficionados conversan, siguen a sus equipos y consumen contenido relacionado con los partidos».
Momentos de mayor vulnerabilidad y pérdidas económicas
La encuesta deja entrever que los españoles son más propensos a ser víctima de una estafa relacionada con el fútbol cuando están ocupados, distraídos o bajo presión. En este sentido, indica que el 65% cayó en el fraude un día de diario, el 41% durante el horario laboral o de estudio y el 24% durante los fines de semana.
En total, el 4% de los encuestados afirma haber perdido dinero por estafas vinculadas con el fútbol, porcentaje que se duplica si se suman los fraudes relacionados con el entretenimiento y los viajes. Las pérdidas más habituales oscilan entre 51€ y 100€ (24%) y entre 101€ y 150€ (28%). Además, la mayoría de quienes perdieron dinero reportan haber sufrido varios intentos de estafa: el 69% las vio de dos a tres veces y el 21% en cuatro ocasiones o más durante el período 2024-2025.
Medidas que protegen… y que siguen pendientes
El estudio de NordVPN también muestra que, aunque muchos usuarios españoles aplican ciertas medidas básicas de protección, otras siguen siendo ignoradas o aplicadas de forma irregular. Entre las prácticas más extendidas figura no responder llamadas de números desconocidos –lo hace el 57%–, una vía habitual para suplantaciones de bancos o servicios de atención al cliente. El 56% también evita abrir enlaces sospechosos o descargar archivos de fuentes desconocidas, una de las formas más sencillas de mantenerse seguro.
En el terreno de las compras online, casi la mitad de los encuestados (48%) utiliza métodos de pago seguros, una práctica clave para evitar transferencias irrecuperables o plataformas fraudulentas. Los estafadores suelen presionar para usar vías de pago poco rastreables –como criptomonedas o webs desconocidas–, una señal inequívoca de alarma.
Por otra parte, 45% afirma desconfiar de ofertas demasiado buenas para ser verdad, un principio que sigue siendo esencial en un entorno donde las promociones falsas proliferan. Además, el 43% se mantiene precavido ante solicitudes de datos personales, dinero o contraseñas, algo fundamental teniendo en cuenta que las empresas legítimas nunca piden esta información por canales informales.
